lunes, 28 de septiembre de 2009

¡¡¡Allá vamos otra vez!!!



Después de unos meses de verano en los que algunos problemillas físicos, me haían impedido entrenar durante casi dos meses, había vuelto a salir a correr algunos días. Si bien iba notando que el cuerpo iba respondiendo lentamente a los entrenos, que por cierto tampoco habían sido muy intensos, no me veía en demasiada buena forma para afrontar ninguna competición. Aún así, viendo que se organizaba la segunda edición de la Media Maratón de Hontoria del Pinar me decidí finalmente a inscribirme para comprobar realmente mi estado actual de forma, y de paso volver a la competición despues de mas de tres meses sin disputar ninguna carrera.

La prueba resultó ser un éxito, tanto personalmente como a nivel de participación y organización, ya que a pesar de ser una prueba de montaña, no estando en mis mejores condiciones, con algo de calor y además de las ampollas que tenía en los pies, las sensaciones fueron muy buenas, sobre todo en la última parte de la carrera en la que logré superar a bastantes atletas que habían arrancado demasiado rápido. La prueba, por cierto, recorre unos parajes preciosos en la zona del Cañón del Río Lobos era bastante dura, con una subida de unos 4 kilometros nada mas empezar, para después descender y continuar con un terreno de constantes subidas y bajadas hasta alcanzar la localidad de Navas del Pinar, desde la cual descendía otra vez hasta Hontoria.

El triunfo final fue para Jose Ramón Torres, con un tiempo de 1 hora y 15 minutos. La verdad que mi tiempo en sí fue bastante discreto (2horas y 26 segundos) pero con las circunstancias anteriormente comentadas, y dada la falta de entrenamientos con la que llegué a la prueba, es un acicate para volver a coger la forma que disfrutaba en el mes de junio.

Al final, caldereta todos juntos y de vuelta a Burgos, después de haber disfrutado de un día en la zona de pinares, que siempre merece la pena. Enhorabuena a los organizadores, hasta el año que viene.

lunes, 8 de junio de 2009

Test superado con nota




El pasado 3 de mayo de 2009, se disputó la 3ª edición de la Clásica de los Buitres, en el pueblo de Puentedura. La carrera discurría por los 10 kilómetros desde el mencionado pueblo, hasta la pequeña localidad de Ura, y la correspondiente vuelta a Puentedura. El recorrido en sí tampoco presentaba muchas dificultades, algún repecho a parte, pero la nota predominante fue el fuerte sol que hubo durante los diez kilómetros de la prueba, aunque la verdad sea dicha fue mitigado por el viento.






Personalmente, yo llegaba a Puentedura una semana después de la Media Maratón Ruta del Sella con muy buenas sensaciones, pero también con algo de prudencia por el desconocimiento del recorrido. Finalmente el principio de la carrera se me hizo algo más duro de lo que yo podía esperar en un principio, dado que me costó mucho coger el ritmo, pero según fueron pasando los kilómetros fuí encontrándome mejor, pienso yo que debido a que estaba acostumbrado a correr distancias mayores. Al final conseguí entrar en meta en un tiempo de 47:50, que yo doy por muy bueno, porque es rebajar la media de 5 minutos por kilómetro.


Al acabar nos esperaba un almuerzo a base de morro, morcilla, chorizo, etc., que sirvió para que recuperáremos las fuerzas invertidas en la prueba, además de comentar la misma con el resto de participantes.


La prueba masculina la ganó Jose Ramón Torres, que además al finalizar la misma dió otra vuelta al recorrido, dado que el es atleta que también está acostumbrado a distancias mayores,mintrass que la femenina fue para Nuria Aubeso.

Por último no puedo terminar sin destacar la presencia de Jorge Aubeso, que si bien no participó por estar lesionado, no dejó de animar a todos los participantes desde el borde del camino, lo que, por lo menos a mi me pareció, fue un detalle que deja a las claras de forma de ser del gran campeón burgalés.

lunes, 27 de abril de 2009

En estado de gracia


La II Media Maraton Ruta del Sella, que tuvo lugar entre Arriondas y Ribadesella el pasado sábado 25 de abril, ha servido para demostrarme a mi mismo que se pueden seguir mejorando los tiempos en este tipo de carreras. La verdad es que no las tenía yo todas conmigo después de no haber entrenado lo suficiente desde la I Media Maraton de León, y sobre todo de los golpes que tenía en mis rodillas, causados en un partido de futbol sala, sólo unos días antes de la carrera.

Debo decir que la organización me pareció correcta, o por que no decir buena, y sobre todo que el terreno por el que discurría la prueba era poco menos que espectacular dado que transcurría entre montañas y al final íbamos a dar al mar.

Llovía cuando empezó la carrera en Arriondas, pero tampoco de una manera torrencial, así que no se hizo especialmente molesta la lluvia y además no teníamos el inconveniente que podía haber sido el calor. Los primeros kilómetros los hice a un ritmo de 4:50, encontrandome bien, pero con el respeto al bajón si empezaba demasiado fuerte. Así que fuí ralentizando la marcha hasta el punto que me adelantaba mucha gentea pesar de que yo sabía que no iba mal de tiempo para lo que habían sido mis marcas hasta la fecha. Al pasar por el kilómetro 8 en un tiempo de 40:21 ya sabía que estaba yendo más lento que al principio pero seguía siendo conservador guardando fuerzas para los kilometros finales. Hasta el kilómetro 13 mantuve un ritmo casi clavado de 5 minutos por kilometro y fue a partir de ahí, cuando al ver que iba bastante entero, el momento en que empecé a adelantar gente, y a realizar kilometros en 4:30. Casi sin creérmelo acabé llegando a meta en un tiempo que para mí era impensable al principio, llegando además con fuerza suficiente para lanzar un sprint final y parar el crono en 1:42:46. Es cierto que el perfil de esta maratón no era muy exigente, bastante descendente, pero la sensación de fortaleza que experimenté durante la parte final ha servido para convencerme de que no voy a ganar ninguna prueba de este tipo (tampoco lo busco) pero si puedo disfrutar corriendo e ir mejorando un poco mas cada vez.

La próxima, si no pasa nada, será la Clásica de los Buitres en Puentedura (Burgos) el 3 de mayo de 2009, y en cuando a la próxima media maratón está decidido que será la Media Maratón de la Ruta de la Reconquista, con salida y llegada a Cangas de Onís el próximo 30 de mayo de 2009.

lunes, 20 de abril de 2009

El Mangas RC apura sus opciones


El Mangas RC volvió a demostrar que es realmente imprevisible y continúa con opciones de meterse en la fase final del Trofeo Prosebur, tras derrotar al Plaza FC por un espectacular marcador de 7-6 en el monumental de Cavia.


Las cosas se pusieron pronto de cara cuando al saque de una falta y tras un disparo de Raúl García, Hanimal empujaba en boca de gol para poner por delante al Mangas. Poco después y de un excepcional disparo Poyu hacía el 2-0. El Plaza acortó distancias, pero poco después y tras un fallo del portero Vadillo cabeceó a la red el 3-1. En pleno festival Nakata hizo el 4-1, y Poyu el 5-1 aprovechando la candidez de los jugadores del Plaza que en un error de patio de colegio no cubireron el saque de una falta. Poco antes del descanso Raúl García hizo el 6-1 marcador con el que finalizó el primer tiempo.



En la reanudación el Plaza salió a por todas pero fue de nuevo el Mangas quién golpeó primero con un soberbio gol de Raúl García que limpió las telarañas de la porteria del Plaza.


El equipo que el sabado vestía de verde no se rindió en ningún momento y aprovechando su mayor poderío físico y el cansancio acumulado del Mangas se vino arriba y a punto estuvo de amargar la tarde a los de Vadillo. Pero al final el esfuerzo no fue suficiente y al final el Mangas consiguió tres puntos que le hacen seguir optando al cuarto puesto, en dura pugna con Integracíon Latina y Bigotes CF.

domingo, 12 de abril de 2009

Animarse a la media marathon...


La verdad es que si hace un año alguien me dice que a estas alturas habría conseguido correr dos medias maratones, además de salir habitualmente a correr durante mas de dos horas, le hubiera llamado loco.

Pero así es, y aunque nunca hubiera creído que pudiera ser he comprobado que correr, como casi todos los deportes para mi, es una droga que engancha rápidamente. El principal culpable de todo esto es mi primo Roberto (Murphy para los más allegados) que fue el que empezó a sacarme a correr y a demostrarme que el principal motor esta en el coco y no en las piernas. Convencerse y demostrarse a uno mismo de lo que se puede ser capaz con un poco de preparación y constancia.

Yo era de los que salía a correr habitualmente para mantener la forma, además de practicar otros deportes como el futbol, el futbol sala, la natación, el ciclismo, etc. ya que soy un gran aficionado al deporte, pero hasta entonces mi relación con la carrera contínua no era demasiado cercana. Cuando empecé a ver que consegúia correr durante más tiempo, que el cuerpo lo agradecía haciendome sentir cada vez más fuerte y recuperándose de los esfuerzos antes, me planteé que además de la clásica San Silvestre Cidiana de cada nochevieja podía intentar realizar otras carreras, y mi objetivo fue la media maratón.

Hoy he conseguido terminar dos, y estoy pendiente de la tercera, y además la mejora en el tiempo de la primera a la segunda ha sido considerable. No busco ganar ningún oro en la próxima olimpiada pero he conseguido superar lo que yo he considerado como un reto conmigo mismo, y cada vez que termino una carrera mi pensamiento va a cuando será la siguiente. Sólo puedo desde aquí, intentar animar a la gente que lea este blog, a que si buscan un desafío se planteen la posibilidad de practicar el atletismo.

sábado, 11 de abril de 2009

Ruta del Cañón del Río Lobos






La idea inicial era la de conocer los Arribes del Duero. Sin embargo tristes circunstancias nos cambiaron los planes y decidimos recorrer una zona más cercana a Burgos, el Cañón del Río Lobos.

Llegamos el día anterior al que habíamos planeado la ruta ya que queríamos ver desde donde teníamos que salir, las condiciones del terreno por si las últimas lluvias nos habían dejado los caminos muy embarrados, y además tener la ventaja de dormir a pie de ruta, sabiendo que si salíamos antes nos sería más fácil recorrer los sitios más estrechos evitando los atascos si había mucha gente.

Sobre las once de la mañana nos pusimos en ruta, y la verdad que fuimos gratamente sorprendidos por la belleza del entorno, y la singularidad de la ruta, ya que además de transitar por unos lugares de ensueño y con vistas impresionantes, las condiciones de los senderos eran buenas y ofrecían oportunidades para vadear el rio sin bajarse de la bici, además de ser sinuosos y no permitir al ciclista ni un despiste si no deseaba llevarse un susto.

Alcanzamos la zona de la ermita y la cueva grande, para posteriormente llegar a una zona de reserva por la que la ruta de hacia a veces mas complicada, pero sin llegar a serlo demasiado. Una vez llegamos al puente de los siete ojos, continuamos la ruta hacia el sumidero del chorrón, desviandonos a la derecha. Esa fue la zona elegida para reponer fuerzas despues de lo cual decidimos realizar una nueva ruta.

Todavía ignoramos el porqué, no se si nos equivocamos de camino al principio o la ruta no estaba señalizada como lo estaban las demás, pero la cosa es que estuvimos dando vueltas por caminos que se adentraban en un bosque de pinos y siempre con identico resultado. Los caminos se nos acababan de repente y nos veíamos obligados a dar la vuelta y tomar en alguna de las bifurcaciones anteriores caminos que antes habíamos desechado. Al final ya no se ni como, encontramos un camino que no se acababa que nos llevó hasta un refugio de cazadores que nos indicaron como podiamos llegar al punto de partida.

Curiosamente fue ese camino de vuelta uno de los momentos mas dinamicos y divertidos de la ruta pues despues de superar algun que otro repecho, discurría por un pequeño cañón que descendía poco a poco y que nos llevó a encontrarnos en la zona de la reserva que habíamos recorrido por la mañana, y que además se encontraba a pocos kilometros del punto del que habíamos salido por la mañana y al que debíamos regresar. Con las fuerzas renovadas, y las ganas de vadear el rio sin bajarnos de la bicicleta intactas, lo cual propició que llegaramos un poco más mojados de lo normal, acabamos la ruta con un buen sabor de boca.